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jueves, 9 de julio de 2009

Las matemáticas de la guerra

El físico Sean Gourley hizo una presentación en el TED de este año sobre las matemáticas subyacentes tras la guerra. Podéis encontrar un vídeo en este link.

Como no hay subtítulos en español, para los que no podáis seguir el acento neocelandés del ponente, haré un resumen de la exposición.

Gourley intenta hacer un estudio para ver las similitudes que pueden tener conflictos bélicos como el de Afganistán, el de Irak o el de Sierra Leona. Como los datos directos de bajas suelen ser reservados, optó por analizar la información que se muestra en los noticieros, y tabularla.

Resumiendo, que tras muchas horas de ver telediarios, y muchas horas de tabular la información llegaron al análisis gráfico de la información, que les dio unas funciones de probabilidad similares para todos los conflictos. Y esto es lo llamativo del descubrimiento: todas las guerras tienen funciones similares de probabilidad para las bajas. La función que descubrieron fue:

P(x)=Cx^a

en la que P(x) es la probabilidad de que se produzcan x muertos en un ataque, C es una constante (que no se especifica en la exposición) y a (en la formula original alfa) es la pendiente de la curva.

Lo curioso es que los valores de a oscilan entre 2.0 y 3.0 y tras un análisis posterior se observó que el valor se corresponde con el nivel de organización del atacante. 2.0 es un valor para un atacante fuerte y organizado con pocos grupos, y 3.o se correspondería con un atacante muy desorganizado.

Cuando se observan los valores de una simulación sobre la fórmula y los valores reales de conflictos existentes, es realmente sorprendente el modo en el que se parecen las curvas.

Con esta fórmula se da un paso más en el control de costes de las guerras. Ahora, mediante una tabulación del enemigo, conoceremos la probabilidad de que se produzcan ataques con números de víctimas que no sean aceptables por la población. Los militares planificarán mejor sus guerras y los políticos venderán sólo aquellas guerras en las que los muertos sean aceptables.

jueves, 28 de mayo de 2009

Somos una empresa seria

De esta manera, "somos una empresa seria", se dirigió a mi uno de los Directores Comerciales de una de las empresas en las que he trabajado. Se refería de este modo a la posibilidad de emplear software libre para proveer los cientos de terminales de un proyecto, que estaba por encima de los que se consideraba aceptable para el cliente.

Durante años me ha quedado una duda sobre si lo que creo es cierto. Creo que el software libre es serio. El que pagues o no por basura no cambia el valor intrínseco de esta: la basura comprada es tan basura como la gratuita.

Entonces, ¿dónde está la seriedad? Básicamente el problema del software libre es que ha sido promovido desde los años 60 (si, no es nuevo) por personas que se han preocupado de la seguridad y la libertad de las personas, es decir por hippies y "mataos".

Mucho del software libre se ha hecho en la intimidad de un cuarto o en salas de ordenadores de la Universidad, dado que son herramientas creadas ad hoc para la resolución de problemas concretos, y que sus creadores (que sea libre no quiere decir que sea huerfano) ceden de mayor o menor manera para que el resto de la comunidad lo emplee.

Es peor, no. Es mejor, tampoco. Hay que analizar caso a caso para ver las diferencias entre una solución privativa y una abierta. Hay casos en los que la solución privativa es mejor funcionalmente y otros en los que la que gana es la abierta.

Debemos cambiar el modo en el que vemos el problema. Tenemos un problema y hay distintas opciones de resolverlo. Aquella que mejor resuelva el problema, y se pueda mantener en el tiempo a un coste razonable es la válida.

El software libre es serio, y una empresa es seria, yo diría que más seria aún, si es capaz de ofrecer a sus clientes soluciones adecuadas al problema, sean estas privativas, abiertas o mixtas.

Esta es una de las razones por las que me alegro de no estar en aquella "empresa seria".

PS - ¿Es un logo un indicador de seriedad?

viernes, 6 de febrero de 2009

Apolo 13


En abril de 1970, las ondas de radio se llenaron con un "Houston, we have a problem here". Los tres tripulantes del Apolo 13 habían descubierto que estaban en un gran problema que cambió el rumbo de su misión.


El problema principal debido a una explosión de un tanque de oxigeno, se llevó por delante la misión y por poco sus vidas.


A consecuencia de la explosión, el oxigeno disponible no alcanzaba para todos dado que el filtro de CO2 estaba diseñado para dos personas durante 45 horas y no para 3 durante las 90 horas que duraría su vuelta a la Tierra. Para mayor complicación, filtros del modulo lunar y del módulo de comando eran incompatibles.


Un equipo de ingenieros se vió en la obligación de crear un mecanismo alternativo de filtrado que se pudiese construir con materiales disponibles en las naves. Podeis encontrar un buen artículo en la Wikipedia.


Desde hace unos pocos días tengo la sensación de que voy en el Apolo 13, que esta crisis es la que ha hecho explotar el oxígeno, que no va a haber recursos para todos. Esto implica que necesitamos de ese grupo de ingenieros que sea capaz de con los recursos que tenemos conseguir salir de la situación actual, y traernos a todos a salvo a la Tierra. Esto requiere de imaginación, y voluntad de resolver el problema.


Por el momento, la radio de esta nave sólo emite mensajes de "no os preocupeis, que se va a arreglar", pero la verdad es que el CO2 sigue subiendo, que hay filtros y materiales en la nave, y que necesitamos ponerlos en orden para que el CO2 disminuya. Como tripulación necesitamos que los ingenieros resuelvan rápido esta situación. No importa de dónde venimos, lo importante es que si no la resolvemos, la tripulación empezará a morir, y que no es precisamente esa la misión de esta nave.

jueves, 29 de enero de 2009

Miedo o pánico

Todos sabemos la diferencia entre el miedo y el pánico, el primero es un mecanismo natural de alerta frente a la incertidumbre o el peligro, mientras que el último es una manifestación extrema del primero hasta hacer perder el control sobre los mecanismos de control que tiene uno.

Ante la crisis todos tenemos miedo. Es un periodo de incertidumbre en el que desde todos los puntos se nos hace llegar mensajes negativos. Estos mensajes van añadiéndose uno tras otro a nuestra psique, generando un estado de "miedo a la crisis" generalizado y que va minando la salud mental de personas que siempre se han tenido por centradas y cabales.

Ayer en las noticias, indicaban que un hombre había matado a sus cinco hijos y a su esposa antes de suicidarse, por motivos económicos, las grandes corporaciones no hacen más que despedir empleados (cuantos más mejor, más impactante), las acciones de los gobiernos no están funcionando, y hay una carrera entre organismos internacionales para ver quién es el que proporciona la visión más apocalíptica (¿reveladora?) sobre la realidad que vivimos.

¿Qué se gana con esto? La verdad es que nada. Es en este momento de crisis cuando más se necesita dotar a todo el mundo de capacidad para hacer cosas. Cosas como ver de que modo podemos en principio resistir a un primer momento de destrucción, que no ha terminado, para poder a continuación pasar a construir o reconstruir el bienestar que se ha perdido.

No necesitamos agoreros que clamen al pánico, sino templanza ante la situación, y la seguridad de que serémos capaces de salir de esta. Quizás, algo que podemos hacer es empezar a decirnos que podemos salir de esta y que saldremos de esta.

sábado, 3 de enero de 2009

Gestión del tiempo (los hombres grises)

Estoy preparando un borrador de lo que será un futuro curso sobre toma de decisiones para gestores. Buscando información sobre algunos aspectos psicológicos de la toma de decisiones llego, no se muy bien como a un articulo en la revista Wired sobre métodos de gestión del tiempo.

Tras leer el articulo, me doy cuenta de lo difícil que es gestionar algo tan intangible como el tiempo, y más cuando hay niños por medio. Con independencia de lo que cuenta el artículo, se puede observar que la persona es soltera y sin hijos. Sólo alguien soltero y sin hijos puede gestionar su tiempo del modo en el que el autor lo hace.

Ahora mis hijos están en casa por las vacaciones de Navidad. Llevo desde el día 19 sin poder ponerme "en serio" a trabajar en el curso dado que el curso y los niños ocupan un mismo recurso: el tiempo. No puedes decirle a tu hijo (la verdad es que puedes, pero no me parece correcto) que no siempre que quiere estar contigo.

Decían que Euler, el matemático, podía trabajar con un niño en el regazo; no es ese un don que tenga yo, por lo que me veo obligado a hacer tareas menores o buscar los momentos en los que se enfrascan en partidos de liga Atletico-Betis (con resultados de 12-0, que solo se pueden dar en los campos de la Play), y que me permiten tener 90 minutos de trabajo continuo.

Me gustaría a mi ver al autor del artículo gestionando unas vacaciones de Navidad.

PS - Si alguien entiende que es una queja, nada más equivocado. Es una mención a todos aquellos que son capaces de haber mantenido y mantener a las familias mientras nos atendían, jugaban con nosotros, etc. Ellos y ellas no habían hecho cursos de "gestión del tiempo".

PS2 - Reduzco el problema a las vacaciones de Navidad por ser sólo dos semanas. Ya hablaremos del verano.